Tras un sueño erótico Agustín despierta. El sonido aislado de la húmeda claridad matutina traspasa las persianas beige. Mira a su alrededor y está solo sobre una cama de sábanas blancas. Tres meses sin amor, despechado por una relación que duró años. Mira el reloj, recuerda que es lunes, debe irse, últimamente no ha tenido ánimos para ir a trabajar, pero hoy la dirección de sus comisuras labiales indican otra cosa. De pronto, entre tanta blancura, pliegues, relieves y una mancha mojada, un mapa mental lo invade: el tiempo, el espacio, la continuidad es una utopía. Una fantasía masturbada por el flujo constante de la galaxia y sus múltiples cuerpos palpitando. Una paradoja del cambio perenne. Un simulacro del tiempo artificial. Un pasaje del movimiento incesante que se rompe, se fragmenta sin parar como ola de mar. Piensa en la sal. Piensa en el negro. En los cambios de colores, entre el amarillo y el rojo el anaranjado, entre la oscuridad de la noche y la luz del día los sueños. Entre cada nuevo día está ese quiebre, los sueños. Ese trastorno desestructurado que nos permite aguantar un nuevo comienzo, la realidad que nos deja vivir la nueva ilusión, el nuevo día. Comienza a llover pero nada borra su sonrisa mientras se viste para salir.
28.4.08
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3 comentarios:
Tiempo, sueño, luz-oscuridad, masturbación (placer). Estos elementos hace unos días estuvieron dando vueltas en mi cabeza, y hoy me asombra este escrito. Digo hoy, porque ayer lo leí y no lo capté. Después hice un amague de post sobre esto que te digo, y hoy vuelvo y lo veo todo más claro. Me intrigan estas casualidades.
Te vuelvo a felicitar por tu sentido estético, "Lunes" representa arranque, ciclo, máximo castigo al sueño. El sueño del Domingo debe ser el mejor, porque el Lunes es arrollador, implacable. Y fue un sueño polutorio...
y yo que nunca me acuerdo de los sueños!!!!
a ver si sí que tengo sueños eróticos y lo que sucede es que no los recuerdo.
mi vida sexual arruinada por la mala memoria...
Tanque: y yo te vuelvo a decir a ti que me encanta la manera en que le das vueltas a las cosas.
L.M.: Eso de no recordar los sueños sería grave para mi. Alguna vez me pasó, pero enseguida supe a qué se debía, por lo que suprimí de inmediato ese "acto borrador" de mi vida. Volví a soñar todas las noches. Adoro soñar mientras duermo también.
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