28.9.08

Cigarrillo mágico

Su amigo le confesó que había sido un robo en una tienda peruana de objetos paranormales y ancestrales. Tomó la cajetilla negra y le obsequió un ejemplar advirtiéndole que, al parecer, podían suceder cosas curiosas como que el humo no ascendiera sino todo lo contrario. Arnoldo lo aceptó incrédulo. Una vez en su hogar, inquieto buscó fuego para probarlo. Ya sentado en la sala despejada, lo tenía entre sus dedos y lo encendió. Al instante miró hacia el suelo de madera y notó que todo había sido un mito para idiotas y enseguida cerró los ojos. Ya relajado, dispuesto para otras bocanadas, no quiso abrir los ojos porque recordó que su casa no tenía piso de parqué sino techo machihembrado. 

3 comentarios:

La Gata Insomne dijo...

jajaja!!!
tremenda trona

genial

Pupila dijo...

Hola Gata, ¿tú crees? :-D, sabrán los ancestros.

Bienvenida :-)

Pupila dijo...

P.D: le hice unos leves cambiecitos, casi siempre edito un poco algún día después de subir.