Las plantas oyen
Si uno las lisonjea
Se hinchan de verde
Mario Benedetti
-Esta planta desarraigada en un porrón, ya no es la misma bajo sombra. De noche apesta a vapores de clorofila, se la entregaré a la luz del viento-, dije. Desde entonces huele a ósmosis, a cópula fotosintética. Ahora en cada tallo amanecen, vulvas hinchadas.


8 comentarios:
Publica poco a poco, Pupila, aunque sean mínimas se necesitan tiempo para digerirlas.
Un beso grande.
Te voy a enlazar en mi blog.
Las plantas desarraigadas siguen vivas y saben reacionar para sobrevivir
Lástima que no pude ver la imagen, que supongo, ha de calar perfectamente con el último verso prosaico. Saludos y gracias por tu lectura.
PD. vaya planta.
Esteban Dublín: pues sí, tienes razón, aunque eso creo que hago, tengo chorreras de cosas escritas a mano que aún no transcribo y subo, muchas terminan en la papelera u olvidadas en alguna otra página blanca.
Poco a poco.
Gracias por el enlace, me gusta compartir también por esta vía subte, aunque a veces siento que me da miedo escénico ..
:-)
Doctor: cierto, les toca lidiar en su desarraigo y continúan hinchándose de vida.
;-)
J.L: no entiendo muy bien a qué te refieres, me siento culpable por tu imposibilidad de visualizar la imagen: fui yo? fue Benedetti? los dos? a ver cuéntame un poco más..
:-(
Abrazos a todos!
Te señalo "Aprendiz", "Lunes", "Transparencias" por citar tres textos que me han encantado, pero realmente son muchos más. Te acabo de descubrir en el blog del Doctor Vitamorte y volveré.
Me gusta cómo escribes.
Hola Rocío, gracias por tus señales y lo demás. Me gustó mucho el blog de la Época Clásica está muy bueno, datos interesantes. Nos leemos entonces,
Besito.
¡qué bella nota! La planta -como los animales incluyendo al humano- necesita nutrirse para crecer y ofrecer lo mejor de sí.
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